Que lo disfrutéis!
PD: Le doy mil millones de gracias a clara x corregirmelo entero.... en serio me enamoras chica!!! Un beso y muchísimas gracias otra vez =)
Que lo disfrutéis.
— Simplemente no me lo puedo creer — dijo Rass atónito.
— Pe... pero... ¿Estaban hablando en serio? — Dijo buscándole una explicación razonable.
— ¿A ti te ha parecido una broma? Ese cabrón hablaba completamente en serio. Pero es que es impensable. No me lo puedo creer. — Repitió Rass en un estado de shock—. Pero piénsalo bien, no pueden hacerlo, ¡esto va a ser un escándalo público! ¡La gente no se va a quedar callada y quietecita viendo como matan a un chaval de diecisiete años! Es más, no sé cómo coño pretenden procesarle en público. ¡Eso sería una olla a presión! — Dijo Rass muy alterado.
— ¿Te crees que me entusiasma la idea? Estoy tan alucinado como tú. Y digo lo mismo que tú. Es imposible que lo vayan a matar. Es que hasta dudo que sea legal; la pena de muerte hace muchísimos años que se anuló. ¿No se prohibió porque no querían tener leyes de la antigua era? — Pregunté confundido.
— ¡Tienes razón! Eso a mí me suena de haberlo oído en historia. Justo después de que acabara la tercera guerra mundial. Creo...
— De todas maneras, Lily es la máquina en historia, cuando salga se lo preguntamos.
— Puf, Lily... Ya verás cuando se lo contemos... Ella sí que va a ser una olla a presión.— Dijo Rass preocupado por su integridad.
— ¿Cuándo crees que van a hacerlo?
— ¿Lo de matar al chaval? Ven, vamos al baño, llevo queriendo mear desde que empezó el examen. — Dijo Rass encaminándose al baño.
— Sí, claro, lo del chaval. — Dije ansioso.
— Ni idea, pero supongo que no lo prolongarán mucho. Pero es que esta gente es jodidamente estúpida. Así no van a solucionar nada. De hecho, todo va a empeorar. ¡Por propio ego van a jodernos a todos! — Dijo Rass enfadado.
— Tienes razón. ¿No había fórmula para eso? Me suena mucho... Te espero fuera. — Dije parándome en la puerta.
— Vale, tardo nada. — Antes de terminar la frase, Rass ya estaba dentro del baño.
— Pe... pero... ¿Estaban hablando en serio? — Dijo buscándole una explicación razonable.
— ¿A ti te ha parecido una broma? Ese cabrón hablaba completamente en serio. Pero es que es impensable. No me lo puedo creer. — Repitió Rass en un estado de shock—. Pero piénsalo bien, no pueden hacerlo, ¡esto va a ser un escándalo público! ¡La gente no se va a quedar callada y quietecita viendo como matan a un chaval de diecisiete años! Es más, no sé cómo coño pretenden procesarle en público. ¡Eso sería una olla a presión! — Dijo Rass muy alterado.
— ¿Te crees que me entusiasma la idea? Estoy tan alucinado como tú. Y digo lo mismo que tú. Es imposible que lo vayan a matar. Es que hasta dudo que sea legal; la pena de muerte hace muchísimos años que se anuló. ¿No se prohibió porque no querían tener leyes de la antigua era? — Pregunté confundido.
— ¡Tienes razón! Eso a mí me suena de haberlo oído en historia. Justo después de que acabara la tercera guerra mundial. Creo...
— De todas maneras, Lily es la máquina en historia, cuando salga se lo preguntamos.
— Puf, Lily... Ya verás cuando se lo contemos... Ella sí que va a ser una olla a presión.— Dijo Rass preocupado por su integridad.
— ¿Cuándo crees que van a hacerlo?
— ¿Lo de matar al chaval? Ven, vamos al baño, llevo queriendo mear desde que empezó el examen. — Dijo Rass encaminándose al baño.
— Sí, claro, lo del chaval. — Dije ansioso.
— Ni idea, pero supongo que no lo prolongarán mucho. Pero es que esta gente es jodidamente estúpida. Así no van a solucionar nada. De hecho, todo va a empeorar. ¡Por propio ego van a jodernos a todos! — Dijo Rass enfadado.
— Tienes razón. ¿No había fórmula para eso? Me suena mucho... Te espero fuera. — Dije parándome en la puerta.
— Vale, tardo nada. — Antes de terminar la frase, Rass ya estaba dentro del baño.
Sí, estaba completamente seguro de que algo lo había dado en Lógica Superior, pero no me acordaba de cómo se llamaba. Se inventó en plena guerra mundial. ¿Lógica Nuclear? ¡Sí, eso era! Solo que en esta situación no había bombas nucleares en medio. ¿Pero cuál era el concepto? Dios, ¡por qué no habría atendido ese día! Lily, Lily tenía que saberlo. A ella se le daban muy bien estas cosas. Aunque estudiaba energías, a ella lo que de verdad le gustaba era la psicología. La lógica de la mente humana y todo eso era su fuerte. Me acuerdo que en ética y filosofía siempre sacaba dieces. Cuando saliera se lo preguntaría.
Cuando Rass salió, antes de poder decirle nada, me dijo:
— Oye, he pensado ahí dentro que podríamos ir al fusilamiento — Dejó caer Rass como si nada.
— Estás loco. Ni de coña, vamos. Además está lejos. — Dije negándome rotundamente.
— Venga hombre, si cogemos el tren llegamos en cinco minutos. Y lo sabes. Además, mayores viajes te has dado tú para tus cosas. Y no me mires así. — Se defendió cuando le miré con mala cara.— Podríamos ir Lily, tú y yo. Estaríamos aquí antes de media noche. Al fin y al cabo, algo bueno tiene que tener no tener padres. O por lo menos no verlos.
— Sí, vale, sería posible. Pero Lily no va a querer. Con lo responsable que es ella. — Dije sin muchas esperanzas.
— Vale, te tomo la palabra. Si Lily dice que sí, vamos todos. — Dijo Rass triunfante.
— Está bien, pesado, que eres un cabezón. — Dije más por no discutir que por otra cosa. No tenía ganas de nada.
— Gracias, con mucho orgullo lo llevo. Bueno, vamos, que ya ha tenido que salir Lily.
— Estás loco. Ni de coña, vamos. Además está lejos. — Dije negándome rotundamente.
— Venga hombre, si cogemos el tren llegamos en cinco minutos. Y lo sabes. Además, mayores viajes te has dado tú para tus cosas. Y no me mires así. — Se defendió cuando le miré con mala cara.— Podríamos ir Lily, tú y yo. Estaríamos aquí antes de media noche. Al fin y al cabo, algo bueno tiene que tener no tener padres. O por lo menos no verlos.
— Sí, vale, sería posible. Pero Lily no va a querer. Con lo responsable que es ella. — Dije sin muchas esperanzas.
— Vale, te tomo la palabra. Si Lily dice que sí, vamos todos. — Dijo Rass triunfante.
— Está bien, pesado, que eres un cabezón. — Dije más por no discutir que por otra cosa. No tenía ganas de nada.
— Gracias, con mucho orgullo lo llevo. Bueno, vamos, que ya ha tenido que salir Lily.
Hicimos el camino de vuelta a la clase en silencio. Cada uno hundido en sus pensamientos. Y, bueno, bien pensado, no estaría del todo mal ir al fusilamiento. Tampoco pasaría nada malo. De hecho, muy bien pensado, me gustaría ir. Supongo que nos uniríamos a los que están en contra. Pero ¿Y si la cosa se ponía seria? No quería correr el riesgo de que nos pasara nada. Pero de nada valía pensarlo. Íbamos a ir sí o sí, Lily ni se lo iba a pensar.
Cuando llegamos a la puerta del aula, Lily nos esperaba en ella. En cuanto nos vio vino hacia nosotros con una sonrisa en la boca, como de costumbre.
— ¿Qué tal os ha salido el examen, chicos? A mí genial, pero la pregunta setenta y dos no estaba muy convencida. ¿Tú qué opinas, Axel?— Preguntó Lily muy animada.
— Lily, será mejor que te relajes y escuches una cosa que te tenemos que contar. — Dijo Rass tranquilamente.
— Lily, será mejor que te relajes y escuches una cosa que te tenemos que contar. — Dijo Rass tranquilamente.
Mientras contábamos el suceso la cara de Lily iba cambiando de posición. Al principio de incredulidad, después rabia, más tarde pena por el chico, y, por último, más odio que otra cosa.
— ¡Dios, es que no me lo puedo creer! ¡Deberían matar a todos esos hijos de puta!— Dijo Lily fuera de sí—. Pero esto no va a quedar así, no, no. La gente va a luchar, los rebeldes van a contraatacar. Sí señor, van a pagar caro lo que van hacer. — Cuando dijo esto último, me acordé de lo de la Lógica Nuclear.
— Oye, Lily, dime el concepto de Lógica Nuclear. Es que no me acuerdo.
— Es que a palabras es muy difícil explicarlo. — Dijo ya más tranquila.— ¿Os habéis traído alguna PDA o algún Tablet?
— Yo no salgo de mi casa sin mi Tablet.—Dijo Rass abriendo su mochila y sacando su tableta de última generación. Había estado ahorrando cerca de un año para comprársela.
— Ponme un programa para dibujar. Que luego hago algo mal y me muerdes. — Le dijo Lily a Rass. Éste le hizo caso y abrió un papel en blanco.
— Verás, la Lógica Nuclear, como ya sabes, fue ideada en plena guerra mundial. Casi destruye por completo el planeta, la verdad. Los científicos desesperados idearon una lógica según ellos perfecta, que pondría fin de una vez por todas a la guerra. Ésta se basaba en una ley muy básica del cerebro humano, que lo que viene a decir, básicamente, es algo parecido a "No atacaré si sé que me van a devolver el golpe con el doble de fuerza". Esto trasládalo a países todos armados hasta los dientes con bombas nucleares; mira — dibujó dos formas cuales cualquiera, inventadas—: estos son dos países. Imagínate que uno envía una bomba nuclear al otro y éste le responde— Dibujó dos líneas discontinuas con una flecha al final—. El país que primero envió la bomba enviaría otra bomba, y el segundo país volvería a responder con otra bomba — volvió a dibujar otras dos líneas—. La Lógica Nuclear se basa en esto. Al final los dos países dejarían de mandarse bombas, por la imposibilidad de doblegar al otro país. Se atacarían, destruyendo el uno al otro. Por lo tanto llegaría la paz. Es un poco un contra sentido — terminó de explicar Lily, devolviéndole la tableta a Rass.
— ¿Me estás diciendo que para conseguir la paz primero tienes que lanzar una bomba?— Pregunté por si no había entendido bien todo, ya que era una estupidez.
— A grandes rasgos, sí. Así pensaban en la antigua era... Triste, pero cierto. Por eso he dicho que casi acaba con el mundo. La gente empezó a tirar bombas sin ton ni son. El propio ego y amor propio ganaron a la lógica de nuevo.
— Menuda gilipollez. Bueno, por lo que te he preguntado esto, ¿no te parece lo mismo que lo del fusilamiento?
— Bueno... en algo sí se parecen — reconoció Lily, dudando.
— Siento interrumpir la conversación de eruditos, pero estoy cansado y quiero irme a mi casa — comentó Rass.
— Sí, estoy de acuerdo contigo — dije mirándole y asintiendo—. Deberíamos irnos todos a casa y relajarnos. Supongo que mañana será un día duro —al decir esto, tanto Rass como Lily me miraron.
— ¿Qué quieres decir con que mañana será un día duro?— Preguntó Lily de inmediato.
— Ah, pues no sé, yo pienso ir al fusilamiento, y supongo que será mañana. Si os queréis venir, adelante.
— Yo voy —dijo Rass de inmediato.
— Yo también —siguió Lily, a la milésima de segundo.
— Bien, pues cuando hoy anuncien el día ya lo hablaremos. Vámonos a casa, anda.
— Oye, Lily, dime el concepto de Lógica Nuclear. Es que no me acuerdo.
— Es que a palabras es muy difícil explicarlo. — Dijo ya más tranquila.— ¿Os habéis traído alguna PDA o algún Tablet?
— Yo no salgo de mi casa sin mi Tablet.—Dijo Rass abriendo su mochila y sacando su tableta de última generación. Había estado ahorrando cerca de un año para comprársela.
— Ponme un programa para dibujar. Que luego hago algo mal y me muerdes. — Le dijo Lily a Rass. Éste le hizo caso y abrió un papel en blanco.
— Verás, la Lógica Nuclear, como ya sabes, fue ideada en plena guerra mundial. Casi destruye por completo el planeta, la verdad. Los científicos desesperados idearon una lógica según ellos perfecta, que pondría fin de una vez por todas a la guerra. Ésta se basaba en una ley muy básica del cerebro humano, que lo que viene a decir, básicamente, es algo parecido a "No atacaré si sé que me van a devolver el golpe con el doble de fuerza". Esto trasládalo a países todos armados hasta los dientes con bombas nucleares; mira — dibujó dos formas cuales cualquiera, inventadas—: estos son dos países. Imagínate que uno envía una bomba nuclear al otro y éste le responde— Dibujó dos líneas discontinuas con una flecha al final—. El país que primero envió la bomba enviaría otra bomba, y el segundo país volvería a responder con otra bomba — volvió a dibujar otras dos líneas—. La Lógica Nuclear se basa en esto. Al final los dos países dejarían de mandarse bombas, por la imposibilidad de doblegar al otro país. Se atacarían, destruyendo el uno al otro. Por lo tanto llegaría la paz. Es un poco un contra sentido — terminó de explicar Lily, devolviéndole la tableta a Rass.
— ¿Me estás diciendo que para conseguir la paz primero tienes que lanzar una bomba?— Pregunté por si no había entendido bien todo, ya que era una estupidez.
— A grandes rasgos, sí. Así pensaban en la antigua era... Triste, pero cierto. Por eso he dicho que casi acaba con el mundo. La gente empezó a tirar bombas sin ton ni son. El propio ego y amor propio ganaron a la lógica de nuevo.
— Menuda gilipollez. Bueno, por lo que te he preguntado esto, ¿no te parece lo mismo que lo del fusilamiento?
— Bueno... en algo sí se parecen — reconoció Lily, dudando.
— Siento interrumpir la conversación de eruditos, pero estoy cansado y quiero irme a mi casa — comentó Rass.
— Sí, estoy de acuerdo contigo — dije mirándole y asintiendo—. Deberíamos irnos todos a casa y relajarnos. Supongo que mañana será un día duro —al decir esto, tanto Rass como Lily me miraron.
— ¿Qué quieres decir con que mañana será un día duro?— Preguntó Lily de inmediato.
— Ah, pues no sé, yo pienso ir al fusilamiento, y supongo que será mañana. Si os queréis venir, adelante.
— Yo voy —dijo Rass de inmediato.
— Yo también —siguió Lily, a la milésima de segundo.
— Bien, pues cuando hoy anuncien el día ya lo hablaremos. Vámonos a casa, anda.
En el camino de vuelta sólo hablamos del examen. Comentamos las preguntas que más interesantes nos habían resultado. Cuando llegamos a la esquina de nuestra calle nos despedimos de Lily y ésta se fue hacia su casa. Cuando llegamos a nuestra casa, Rass se metió al baño y me comunicó que se iba a dar una ducha. Yo me fui a mi habitación, encendí la televisón y puse el canal de las noticias. Mientras escuchaba empecé a ordenar hasta llegar a dejarlo presentable. Me gustaba mi habitación. Tampoco era muy grande: de unos diez metros cuadrados; constaba básicamente de una cama sencilla, colocada en la esquina superior izquierda, una mesa larga en la pared derecha y un pequeño armario a los pies de la cama donde guardaba la poca ropa que tenía. También tenía una mesita en lado de la cama con cajones, pero las cosas importantes las guardaba en el cajón de doble fondo de la mesa. La televisión estaba encima de ésta.
Cuando al fin terminé de guardarlo todo en su sitio, una reportera apareció delante de la Sede de los Patriotas.
— Si así es, el Primer Ministro acaba de hacer públicos hace apenas unos instantes el día y la hora exacta del polémico fusilamiento al rebelde capturado ayer mismo en la Sede. La fecha oficial es mañana, veinticinco de abril a las dieciséis horas. Será aquí mismo, en la plaza de los patriotas, delante de la misma Sede — la reportera siguió hablando, pero yo ya me estaba encaminando hacia la habitación de Rass.
— ¿Lo has oído? — Pregunté, tocando la puerta con los nudillos.
— Sí, ahora mismo llamo a Lily y quedo con ella para ir. ¿Sobre qué hora? — Gritó Rass desde el otro lado de la puerta.
— Después de comer, sobre las dos —contesté, volviendo a mi habitación.
— Vale, me visto y salgo.
— ¿Lo has oído? — Pregunté, tocando la puerta con los nudillos.
— Sí, ahora mismo llamo a Lily y quedo con ella para ir. ¿Sobre qué hora? — Gritó Rass desde el otro lado de la puerta.
— Después de comer, sobre las dos —contesté, volviendo a mi habitación.
— Vale, me visto y salgo.
Está genial :)
ResponderEliminarA mí me gusta mucho y además los chavales me caen muy bien....
(ya te doy mi opinión más ampliamente por un privado...)
jajaja
besoss!
Jajaja muchas Gracias clara!
ResponderEliminarMe encanta :)
ResponderEliminarEn serio escribis muy bien espero que subas pronto
Besos
Gracias Natalia!
ResponderEliminarplaza, muy, muy bien, esto te lo curras tu solo?? un besiitoo antiguo compi =)
ResponderEliminarSi, todo lo ago solo. Escepto las faltas que me las corrige un amigo mio.
ResponderEliminartio Hablar...cn h...y eso no hace falta k t lo corrijan...deberias saberlo...¬¬ :P
ResponderEliminarXDD
eres? xdd. Ya se lo de las faltas!! no hace falta que me lo digais en comentario si comentario no. Se que hablar es h, pero en el ordena escribo aun peor xk no me voy fijando...
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